sábado, 25 de enero de 2014

Financiación privada o financiación bancaria, Nuestra experiencia en 4,5 M € de inversión



Veíamos en mi blog anterior los "pros" y los "contras" de la financiación a través de inversores privados y fondos de capital riesgo y los "pros" y "contras" de la financiación bancaria.

En nuestra experiencia la mayoría de los proyectos los hemos financiado por una triple vía:

-          Financiación por capital 50% ( ampliación de capital de Inversores o VC)
-          Avales o garantías reciprocas de la administración 20%
-          Apalancamiento financiero 30% (préstamo bancario)

 “siempre es mas barato devolver un préstamo con un interés prefijado a un banco que tener toda la vida un inversor con un porcentaje concreto de las acciones de tu empresa al que pagar dividendos”,

Por otro lado, el banco, si has conseguido el 50% del capital que precisabas a través de una ampliación de capital directa a la empresa y has conseguido también un aval de la administración, “en teoría” no debería tener ningún problema en apalancar el 30% restante en forma de un crédito.

Al inversor le puede atraer la idea de compartir el riesgo de su inversión ya que esto llevaría implícito la revisión de la viabilidad del plan de negocio por terceros con lo cual asentaría mas la sensación de seguridad de su inversión, y para el emprendedor siempre será mejor ceder la mitad de las acciones previstas ya que tanto el aval como el aplacamiento bancario no conllevan cesión de acciones, lo entenderemos mas claramente con el siguiente gráfico:


 I     Imaginemos que es un proyecto al que a través de la realización del plan de negocio se ha asignado una valoración futura de 1 M € teniendo en cuenta que se cumplen todos los parámetros del plan, incluido lógicamente la inversión que estamos buscando 

      Imaginemos también que la inversión buscada son 500.000 €. Si un inversor por si solo realiza toda la inversión consecuentemente capitaliza el solo todo el riesgo y además le correspondería sobre la valoración realizada el 50% de las acciones de la sociedad, con lo cual al emprendedor le quedaría el 50% restante, mientras que si la inversión la realizamos de la siguiente manera: 50% inversor, 20% aval, 30% apalancamiento bancario, al inversor le corresponderán el 25% de las acciones, al emprendedor 75%, y el resto de capital prestado se devuelve con los intereses y los plazos acordados.

      Con este segundo modelo el emprendedor mantiene una mayor proporción de las acciones, el inversor se siente mas seguro al compartir el riesgo, y la empresa pagará en el futuro mas dividendos al emprendedor y menos al inversor.


      No solo es mas barato devolver el dinero prestado que tener un accionista al que pagar cada año el dividendo, sino que además, el banco nunca formará parte del consejo de administración de la sociedad..