domingo, 16 de febrero de 2014

La Transgresión como elemento de evolución, en la empresa y en la vida

la Transgresión, sin dudas, es inicialmente considerada el límite, como la línea final que circunda el espacio de lo permitido dentro de cada práctica social y profesional. Acercarse a los mismos contornos coloca a los practicantes ante el vértigo de lo que está más allá y ante la amenaza de sanción si a ello se accede (la mala práctica, la interdicción, lo demonizado). No obstante, se revelará que esta consideración tiene la estructura de un verdadero problema: no dejará de indicar las fronteras del propio campo legalizado, pero sólo podrá mantenerse a fuerza de ser puesta en cuestión, revelando la materia que la ha construido. Por ello, se enfatizará sin dudas esta otra cara radical: es una verdadera y completa condición dentro de la ética su violación y desplazamiento, para fundar sobre ella el progreso de la ciencia, la técnica y las tecnologías consecuentes.

LA TRANSGRESIÓN ES COMO UNA CONDITIO SINE QUA NON DE LA ÉTICA; DEMONIZADA AUNQUE NECESARIA, PRESENTE PERO VELADA, INVIOLABLE AUNQUE DESLIZABLE, LAS MASCARADAS DE SU FUNCIÓN COMO LÍMITE Y COMO PROBLEMA SON EL PASO INICIAL DEL SEGUNDO MOMENTO DIALÉCTICO QUE LA CONSAGRARÁ COMO LA OPERACIÓN QUE CORRE LA FRONTERA SOSTENIÉNDOLA, QUE DESTITUYE LO NORMADO POR LA VÍA DE LA NUEVA NORMATIZACIÓN.

Y DE ELLA, NO SE PUEDE PRESCINDIR.

La transgresión estudiada por el comité de bioetica de la UNESCO